Al gobernador Miguel Lifschitz le toca, a poco de haber comenzado su segundo año de gestión, poner el pecho a la ola de críticas por la falta de inversiones en infraestructura hidráulica por parte de sus predecesores y que explican, en buena medida, el impacto de las inundaciones que se registran en el territorio santafesino, con el departamento Castellanos entre los más perjudicados.
Los productores agropecuarios y las entidades representativas de la economía rural son los que más cuestionan a la Provincia por no haber ejecutado las obras tantas veces reclamadas y que ahora ponen en jaque a muchos tambos y cultivos de la región. Ante tanta calentura, los productores con campos y pueblos inundados concentraron reclamos en el cruce de las rutas 70 y 13, la semana pasada, y tras las críticas y el reclamo de obras lanzaron un ultimátum a la Provincia para que brinde soluciones. Ese plazo vencía ayer al mediodía cuando se realizaría una nueva asamblea en el mismo lugar del distrito de Presidente Roca.
Asimismo, Calvo puntualizó que “hay 40 tambos sin energía eléctrica en el Departamento y que se necesita mayor velocidad de la EPE para reparar el servicio, por lo que sugerí utilizar el fondo de Emergencia Rural para acelerar los tiempos”.
Por último, se coincidió en la necesidad de que la Cámara de Diputados trate lo antes posible la Ley de Aguas, que cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores. En este marco, Lisfchitz considera la posibilidad de convocar a sesiones extraordinarias para que la Cámara baja apruebe esta iniciativa, que regula todo lo que tiene que ver con el agua, qué hacer con los canales clandestinos, el agua pluvial y subterránea, entre otros aspectos.
Participaron del encuentro en el Salón Blanco de Casa de Gobierno el Diputado Provincial, Omar Martínez, el director Provincial de Comité de Cuencas y Talleres, Nicolas Mijich, el secretario de Lechería, Pedro Morini, como así también autoridades comunales.

Fuente: Diario La Opinión